Envuelva su pierna con repollo durante 1 hora y diga adiós a su dolor en las articulaciones

El repollo es un vegetal versátil e increíblemente saludable, miembro de la familia Brassica. Puede tener forma ovalada o redonda, con hojas suaves verdes claras.

Ofrece numerosos beneficios para la salud y, como está lleno de antioxidantes, es excelente para la piel.

Además, es una rica fuente de vitaminas, hierro y potasio, por lo que es una parte común de las cocina occidental y oriental. Desintoxica la sangre y el hígado, trata la artritis y elimina las imperfecciones.

Su consumo rejuvenece la piel, y su aplicación cura las irritaciones de la piel, trata las espinillas, las heridas, el acné, las picaduras, el eccema, las erupciones cutáneas, la psoriasis y las úlceras en las piernas y alivia el enrojecimiento.

El consumo regular de verduras crucíferas, incluido el repollo, rejuvenece la piel, debido a las altas cantidades de vitamina C, y ralentiza el proceso de envejecimiento.

Además, tienen un alto contenido de vitaminas D y A que favorecen la salud de la piel y protegen contra los rayos ultravioleta y la destrucción de las células de la piel.

El repollo puede ser de varios tipos:

Repollo verde
Este es el tipo más común, lleno de nutrientes y vitaminas, y se agrega a ensaladas, comidas variadas y guarniciones.

Repollo rojo
El repollo rojo o morado, es mucho más denso que él verde, con un sabor más picante. Sin embargo, también es rico en nutrientes.

Repollo savoy
Este repollo tiene hojas más oscuras y más grandes, y es principalmente verde claro o pálido. Sus hojas son adecuadas para envolver diferentes rellenos.

Bok Choy
Bok Choy o repollo chino es un poco más verde, con forma ovalada y hojas con vetas blancas.

Los repollos son un excelente remedio para el dolor en las articulaciones, así que aquí verás cómo preparar una compresa de repollo.

Compresa de repollo

Ingredientes
Repollo (preferiblemente rojo orgánico)
Papel de aluminio
Una venda o gasa
Elaboración
Saca la hoja exterior del repollo, lávala bien, déjala secar y retira el tallo duro. Pasa un rodillo sobre la hoja para liberar su jugo. Luego, envuélvela en papel de aluminio, colócala en el horno durante varios minutos para calentarla y luego aplica la hoja sobre el área afectada.

Uso
Asegúrala con un vendaje o gasa. Después de 1 hora, quítala. Repite este procedimiento 2 – 3 veces al día.

Si prefieres compresas frías, mantén las hojas de repollo en el refrigerador y aplícala en las áreas dolorosas

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